viernes, 27 de abril de 2012

un día dices 'pasado pisado', y al otro sientes que es el pasado, el que te está pisando...

Y si me preguntan si aún lo recuerdo diría que no pero pensaría que si. Yo soy de esas personas que no olvidan... No olvidan a las personas que aportaron algo en su vida, ya fuera para bien o para mal, por muy mínimo que fuera ese algo. Quizás incluso puede que me inventara ese algo. Para él yo nunca signifiqué mucho, él para mí lo significó todo en un momento, sí; ahora ya no, pero eso no implica que lo haya olvidado. Son muchas las tardes, incluso noches que me acuerdo de él, y me pregunto cómo andará, con quien estará, si será feliz, y si lo es, si lo es mas de lo que lo fue conmigo a su lado. Y es que realmente jode pensar que ya no queda nada nuestro, que ya no está. Y a veces me pongo a pensar que tal vez hallas    pisado las mismas baldosas del suelo que estoy pisando yo ahora, con minutos u horas de diferencia, que quizás te hallas detenido a mirar la misma gilipollez que yo o que te hallas sentado en el mismo banco horas antes, pero nunca coincidimos porque vivimos atados a una puta realidad que nos encadena, nos aprisiona y acojona llamada destino, que no me permite volver a disfrutar de tu puta perfección, y eso me duele.

domingo, 15 de abril de 2012

Hagamos un trato, empecemos de cero. Hagamos como que nada de lo vivido ha pasado, que no ha habido entre nosotros ni siquiera un intento de historia. Borremos todos los abrazos, besos y caricias que me diste, las sonrisas que me sacaste, cada minuto contigo. El tiempo pasa, nada cambia, todo sigue igual. Te parece justo, ¿no? Dicen que lo bueno se hace esperar, pero no creo ni que seas tan bueno, ni que haya esperado tan poco.

domingo, 1 de abril de 2012

Nunca lo olvides, te sigo amando.

Los cigarros por la noche que sientan mejor contigo. Los te quieros que han oído estas cuatro paredes. Las veces que huele a ti cuando te vas. Las camisetas que te has dejado en mi armario. Los planes de futuro. las sábanas del suelo. Las palabras bonitas que han salido por tu boca cuando hablas de mi. Las que no son tan bonitas. Las noches de frío que resultan calientes. Los nervios del principio. Las ganas de conocernos, de aprendernos. De contarnos los lunares. Las habitaciones con jacuzzi y olor a tu espalda. Tu piel. Los viajes que no hemos llegado a hacer. Y puede que nunca hagamos. El agua salada del mar con tus labios. El agua de la ducha. Mis manías. Las caritas de enfado. Las ganas de volver a casa para verte. Los días largos sin tus labios. El olor a lana roja de tu jersey. Las faldas cortas que te ponen histérico. Historias difíciles de contar. Tu sonrisa en mi portal.  El pasado. Los besos que no nos dimos. Los que recuperamos. Los que nos guardamos por orgullo. Los que no nos daremos. Los días enteros en la cama. Los abrazos. Lo pequeña que parezco a tu lado. Lo grande de nuestro amor. Amor dependiente. Amor complicado. Que nadie entendería. Y que nosotros cada vez entendemos menos.