Y si me preguntan si aún lo recuerdo diría que no pero pensaría que si. Yo soy de esas personas que no olvidan... No olvidan a las personas que aportaron algo en su vida, ya fuera para bien o para mal, por muy mínimo que fuera ese algo. Quizás incluso puede que me inventara ese algo. Para él yo nunca signifiqué mucho, él para mí lo significó todo en un momento, sí; ahora ya no, pero eso no implica que lo haya olvidado. Son muchas las tardes, incluso noches que me acuerdo de él, y me pregunto cómo andará, con quien estará, si será feliz, y si lo es, si lo es mas de lo que lo fue conmigo a su lado. Y es que realmente jode pensar que ya no queda nada nuestro, que ya no está. Y a veces me pongo a pensar que tal vez hallas pisado las mismas baldosas del suelo que estoy pisando yo ahora, con minutos u horas de diferencia, que quizás te hallas detenido a mirar la misma gilipollez que yo o que te hallas sentado en el mismo banco horas antes, pero nunca coincidimos porque vivimos atados a una puta realidad que nos encadena, nos aprisiona y acojona llamada destino, que no me permite volver a disfrutar de tu puta perfección, y eso me duele.
viernes, 27 de abril de 2012
un día dices 'pasado pisado', y al otro sientes que es el pasado, el que te está pisando...
Y si me preguntan si aún lo recuerdo diría que no pero pensaría que si. Yo soy de esas personas que no olvidan... No olvidan a las personas que aportaron algo en su vida, ya fuera para bien o para mal, por muy mínimo que fuera ese algo. Quizás incluso puede que me inventara ese algo. Para él yo nunca signifiqué mucho, él para mí lo significó todo en un momento, sí; ahora ya no, pero eso no implica que lo haya olvidado. Son muchas las tardes, incluso noches que me acuerdo de él, y me pregunto cómo andará, con quien estará, si será feliz, y si lo es, si lo es mas de lo que lo fue conmigo a su lado. Y es que realmente jode pensar que ya no queda nada nuestro, que ya no está. Y a veces me pongo a pensar que tal vez hallas pisado las mismas baldosas del suelo que estoy pisando yo ahora, con minutos u horas de diferencia, que quizás te hallas detenido a mirar la misma gilipollez que yo o que te hallas sentado en el mismo banco horas antes, pero nunca coincidimos porque vivimos atados a una puta realidad que nos encadena, nos aprisiona y acojona llamada destino, que no me permite volver a disfrutar de tu puta perfección, y eso me duele.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario