viernes, 18 de mayo de 2012

Sé que me equivoqué cuando me fijé en ti.

Qué triste resulta ver como todos y cada uno de los sueños que habíamos querido compartir, se van calle abajo sin ni siquiera despedirse, como todas tus promesas, se despilfarran sin tener compasion alguna. Que triste ver como todo resultó ser una gran mentira. Pero ¿sabes qué? ya no soy la tonta que hace dos días lloraba tu indiferencia, tus manías. Ya no me quedan ganas de pensar en lo que pudo ser y no fue, ya no me quedan fuerzas para seguir intentándolo y a decir verdad, tus adiós en vez de doler, han resultado ser todo un alivio...

No hay comentarios:

Publicar un comentario