miércoles, 29 de febrero de 2012

Que te dije que te amaba? el caso es que me sonaba tu cara, cómo has dicho que te llamabas?

Con cada vaso de alcohol acabas con cientos de células, pero eso no importa mucho, tenemos millones. Primero mueren las de la tristeza, asi que estás sonriente, feliz. Luego, mueren las del silencio y todo lo dices en voz alta aunque no haya ninguna razón, aunque no tengan sentido, no importa, porque después mueren las de la gilipollez y hablas con inteligencia. Y, por último, las células de los recuerdos. Esas... esas son las difíciles de matar...
- Otro vaso por favor.

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